Estos días han sido bastante raros, el viernes tuve mi primer día de capacitación y fue bien fome, pero ahí quedó porque llegué a mi casa y me enteré de que debía volver a clases.
Como que en un solo fin de semana tuve que reflexionar sobre todo ese tiempo sin ser estudiante, las cosas que hice, mis decisiones y lo que pensaba para el futuro. No me quejo, viví cosas muy lindas durante estos seis meses y aún no me acostumbro a la idea de tener que reventar esa burbujita que nos aislaba de todo para volver a la realidad, lo pasé la raja y qué sucede.
Igual estaba nerviosa, no sabía qué esperar después de tanto tiempo sin ver a mi compañeros, entrar a las salas y escribir apurada en un cuaderno, pero fue mucho mejor de lo que esperaba, en cierta forma fue como un alivio porque todo se veía más simple y en un par de horas ya estaba con una lista enorme de libros que debo leer y proyectos que entregar, los ramos son mega bacanes, hay uno que no me gusta y será el más perverso de todos, pero vamos que se puede!
Se supone que ahora mis preocupaciones son el Medio Oriente, volás de América Latina y temas socioculturales, aprender a tomar decisiones, profundizar sobre seguridad y defensa, y hacerme la que sabe en marketing político, mientras doy vueltas vestida como árbol de pascua y lanzando globos como el video de The Shins, bueno, es bastante raro comprar cuadernos en medio de juguetes y luces navideñas con musiquita estridente.
Siento como si mi mundo y mis planes se dieron vuelta varias veces, rodando por el pasto y estoy media mareada, no quiero seguir quejándome, quiero cambiar eso de mi, pero tengo que ser positiva, supongo que todo pasa por algo.
Pero lo haré por última vez, sólo quiero tener un sábado de ociosidad más, en la plaza de San Vicente tomando helado y que mi único pensamiento sea qué película veremos y qué cocinaré en la noche :)

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