Sobre él lo miraba distinguiendo cada detalle de su rostro, toda la perfección que sólo la completa oscuridad y los destellos de las luces de la calles permitían apreciar. Le gustaba la oscuridad en ese momento, podía ver todo y nada a la vez, se preguntaba si él la vería de la misma manera, si acaso podía ver cómo sonreía mientras le hacía dibujos con los dedos en el pecho, escribiendo "yo te amo". Trataba de contenerse, pero no podía parar de llorar en su oído sin que él la escuchara, quería romper en llanto, gritar y repetirse una y mil veces "no,esto no es una mentira", pero prefirió seguir llorando en silencio mirando por la ventana, mientras la almohada lentamente se mojaba, mientras inventaba una especie de poema sobre lo que daba vueltas por su cabeza. Se quedó dormida por unos minutos y él la despertó, no quería despertar porque la invadía una paz indescriptible, quería quedarse así por siempre, junto a él. Se sentía hermosa así simplemente, sentía que ambos eran hermosos y no,no era una mentira.
Es de verdad, porque ambos saben que lo es.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada