siempre nos reímos de esa frase,tan cursi,tan cierta,tan estúpida,tan lejos de nuestra personalidad.creo que me metí por error al andén equivocado y me subí a un tren con un destino que parecía bonito,que desconocía totalmente y a medida que alcanzaba más velocidad con el paso de los años,comencé a asustarme,a querer bajarme en cualquier parte,pero ya no podía,sólo quedaba bajarme en ese lugar incierto y buscar qué hacer,hacia dónde ir.
miré hacia el lado cuando llevaba bastante tiempo sentada mirando por la ventana deseando estar allá afuera,recordando las frases de los amigos que se bajaron en estaciones más atrás,pero no quise bajarme porque sabía que algo más me esperaba al final.
miré hacia el lado cuando llevaba bastante tiempo sentada mirando por la ventana deseando estar allá afuera,recordando las frases de los amigos que se bajaron en estaciones más atrás,pero no quise bajarme porque sabía que algo más me esperaba al final.
mire hacia el lado y estabas tú,también mirando por la ventana,te habían dejado solo, estábamos en silencio,pero al darnos cuenta que deseábamos lo mismo,temíamos lo mismo,las mismas dudas,los mismos sueños,por primera vez tuvimos algo de certidumbre presente desde que nos subimos al tren. comprendí que hay personas que les gusta manejar el tren,lo pensé al principio,pero después conocí personas como tú y como yo que preferimos admirar el paisaje mientras nos llevan hacia ese destino desconocido,somos los más aventureros,los que no han recorrido el tren,los que nos quedamos esperando en el asiento,es cierto, pero somos los que llegaron a ese andén perdido por accidente y sin pensarlo se subieron al tren.ahora se que apenas me baje deberé comenzar a buscar,pero tendré un compañero de aventuras.
queda poco para llegar,mira,ahí se ve la estación llena de nubes,pero no puedo distinguir nada.
me fui pensando en esa metáfora el otro día,hilando palabras para poder escribir algo,giré el torniquete y subí varias escaleras lentamente, intencionalmente por si te devolvías aunque sabía que no sería así, miraba por los vidrios,pero estaba oscuro y veía muchos hombres con chaqueta negra caminando hacia el infinito,no eras tú.
bajé las escaleras,el tren se fue,estaba sola en el andén esperando,pensando en lo que me había pasado ese día para escribirlo,tenía sueño,me dolía el estómago y estaba tan feliz,comimos tantas cosas ricas,tantas cabritas y papas fritas,dejamos los asientos del cine llenos de semillas y se nos ocurrió el mejor invento, "un recipiente detrás del asiento para escupir semillas de cabritas". pasaban varias cabezas pequeñitas,pero ninguna conocida, no eras tú; llegó el tren, subí con tres personas,me senté y buscaba tu casa entre las miles de luces chiquititas, sólo pude distinguir la eme gigante del mcdonalds y se hizo más pequeña,se alejó,entré al túnel,tenía que hacer el cambio en san pablo.

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